Llevo un par de semanas viendo películas, a pesar del trauma irrecuperable causado en mi persona por la terrible Max Payne y del posterior análisis que realizaron en VidaExtra sin decir absolutamente nada malo de ella más allá de lo obvio.
En estas dos semanas he visto dos películas que no me han decepcionado pese a no tener ninguna expectativa puesta en ellas, y posiblemente de ahí venga esta “no decepción”.
La primera de ellas es la última película de Ben Stiller como director, la película que fue capaz de lidiar con la magnífica “El Caballero Oscuro”; estoy hablando, por supuesto de Tropic Thunder, o como ha llegado a España, con el subtítulo de “Una Guerra muy Perra” (Aún no existe ninguna página a través de la que se pueda exigir la sodomización por paraguas de los que pusieron este subtítulo, pero todo llegará…).

Tropic Thunder cuenta la historia de unas estrellas de cine que buscan el relanzamientos de sus carreras por medio de una película sobre la guerra de Vietnam, pero su calidad de estrellas las lleva a ser incapaces de realizar correctamente sus interpretaciones, por lo que deciden meterlos en la jungla y hacer un gran hermano con ellos, con el inconveniente de que los llevan a una zona en la que hay guerrilleros chinos.
Lo mejor: Es una película con abundantes gilipolleces (algunas de ellas muy buenas, como Jack el Simple o “Al menos tú pudiste elegir…”) no peca de ser una película gilipollas como Disaster Movie o Scary Movie. En la línea de Zoolander, por lo que resulta divertida pese a tener un guión simple aunque no demasiado obvio. Y, por supuesto, las caracterizaciones de Robert Downey Jr. y Tom Cruise
Lo peor: Entre gilipollez y gilipollez puede hacerse un poco pesada, aunque no mucho.
Creo que nunca había visto una película de los hermanos Cohen, aunque estuve a punto de ver “El Hombre que nunca estuvo Allí” en La 2. Quizás tenía puestas demasiadas expectativas en ella por las buenas críticas que había oído de algunos amigos míos y por ello me dejó un poco más decepcionado que Tropic Thunder.

La película cuenta la historia de un agente de la CIA que es despedido y decide escribir sus memorias, las cuales son robadas en un gimnasio y le chantajean para devolvérselas. Por otra parte, hay líos de faldas múltiples que dejan (en mi opcinión) el mensaje escondido de que si una mujer aparenta ser una puta, posiblemente lo sea.
Lo Mejor: Los momentos absurdos de humor negro en los que no se puede evitar echar una carcajada (Momento “cucú” del armario, por ejemplo) y el argumento impredecible.
Lo Peor: El final.
No se cuales serán las películas que veré las próximas semanas, pero tengo muchas ganas de ver “Camino”. ¿Alguien que la haya visto puede decir qué tal está?

Continuando con el reportaje sobre el viaje a Turquía que comenzamos con unos datos de interés sobre Turquía. Uno de los motivos por los cuales muchos españoles se echan atrás a la hora de elegir Turquía como destino vacacional es el “miedo” al fanatismo musulmán. En este reportaje os voy a contar mi experiencia en las 2 semanas en las que he podido conocer de primera mano facetas de la religión y cultura turcas.
En los circuitos organizados vas acompañado por un guía hispanohablante durante todo momento, cosa que es muy útil a la hora de encontrar respuesta a muchas dudas, por lo que la mayoría de los datos de los que dispongo proceden del guía y las gentes del lugar.
Lo primero que nos quiso recalcar el guía cuando empezamos el circuito, y que repitió varias veces durante los 9 días fue “los turcos no somos árabes“. Para nosotros, al menos hasta que profundizamos en el tema, los países del norte de África y de Oriente Medio son conocidos como “países árabes” y solemos asociarles una imagen común: mujeres tapadas, sociedad machista supeditada a la religión musulmana y con idioma y escritura árabe. Pero, ¿se dan estas circunstancias en el país euroasiático?
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El otro día salí a tomar algo por mi pueblo, Luarca, un pueblo del occidente de Asturias de no más de 5.000 habitantes que posiblemente se convierta en un nuevo Marbella de aquí a unos años, cuando vi perplejo lo que había en la plaza principal del ayuntamiento ¿Nintendo había venido al pueblo? ¿WTF?
Pensé que podrían hacer torneos de juegos (Smash Bros Brawl, por ejemplo) y… ¡Dar premios!, así como hacer publicidad de juegos como Mario Galaxy o Mario Kart, pero lamentablemente al día siguiente comprobé algo que me temía: sólo estaba el puñetero Wii Fit, así que saqué un par de fotos y pasé del tema, porque es un juego que no me interesa más allá del vídeo de aquella jamona moviendo el cucu.
Creo que ésto es una clara muestra del público al que quieren dirigir la Wii: a los pueblos en los que muere más gente de la que nace; o niños, o viejos; con utilidades (que no juegos) para mantenerte en forma.
Hace cosa de un mes, en España surgió el debate sobre la alta cocina cuando en la presentación de su libro el cocinero Santi Santamaría defendiera la cocina tradicional tachando a la “nouvelle cuisine” de poco natural y saludable.
Poco tardaron varios afamados chefs en salir en defensa de compañeros como Arzak, argumentando que han llevado a lo más alto del panorama gastronómico internacional a la cocina española, convirtiéndola en un arte.
Y a raíz de eso me pregunto…¿Cómo serían nuestros platos tradicionales si tuvieran los nombres de la alta cocina? Voy a intentar ponerles nombre, a ver qué resultados se obtienen.
Estamos acostumbrados a las historias de miedo en las que un hombre se transforma en lobo en las noches de luna llena y arrasa con todo lo que encuentra a su paso, pero se queda en lo que es, una leyenda. Sin embargo hay documentado un caso de dos mujeres lobo (que no mujeres loba, término más usado en la jerga de la noche) del que yo no había oído hablar hasta hoy.

Si os hablo de Tarzán en seguida se os vendrá a la mente la factoría Disney, pero tras la magia de la película se cuenta la historia de un niñito criado por los monos de la selva que un día regresa a la civilización. Este tipo de niños salvajes también han existido en la vida real, siendo descubiertos en momentos puntuales a lo largo de la historia y despertando la curiosidad de psicólogos y científicos, que ven en el estudio de su reinserción en la sociedad una oportunidad de averiguar los intríngulis del comportamiento humano.
Llama la atención el caso de las niñas indias de 3 y 6 años Amala y Kamala, encontradas por un reverendo en la madriguera que había formado una loba en un antiguo nido de termitas cerca de una pequeña aldea india. El reverendo, en un intento de salvar a las niñas, mató a la madre loba que había estado cuidando de ellas y las rescató de vuelta a la civilización con objetivo de lograr su reintegración social, pero el destino fue más duro con ellas que el tiempo de vida salvaje.
Al llegar a la aldea, tras ser examinadas por médicos y otros especialistas (psicólogos incluídos), se llegó a la conclusión de que no eran hermanas y habían tenido que ser adoptadas por la loba en momentos diferentes.

Su comportamiento era el de animales salvajes: se pasaban el tiempo acurrucadas en una esquina aullando y todos los intentos por acercarlas a la sociedad fueron en vano, pues las crías se deshacían de las ropas a mordiscos y únicamente comían junto a un grupo de perros que vivían en el exterior del centro de internamiento. Hay quien dice que poseían habilidades “heredadas” de la loba como un olfato desarrollado y el poder ver en la oscuridad, pero lo que es cierto es que la pequeña Kamala murió al año de ser rescatada lo que dio pie a semanas de aullidos de su “hermana” Amala, quien murió 9 años después por culpa de la fiebre tifoidea y descansa junto a Kamala, siendo hasta hoy las dos únicas mujeres-lobo de la historia.
Todos tenemos derecho a unas merecidas vacaciones, y el turno de las mías ha llegado. Mientras leéis esto yo estaré sufriendo disfrutando de un vuelo de casi 5 horas con destino a la mágica ciudad de Estambul. Pero el motivo de esta entrada no es difundir mi destino vacacional por la red, si no ofreceros un avance de lo que pretendo que sea mi primer reportaje para Bocabit.
Estaba yo una noche en la cama pensando en mis vacaciones cuando me vino a la mente una idea que, tras masticarla un poco, me pareció bastante interesante: aprovechar el viaje para elaborar un reportaje de ámbito general que pudiera mostraros las dos caras de una cultura diferente.
Me explico, generalmente los occidentales tenemos una opinión de los países árabes bastante unificada y un tanto sesgada debido, en gran parte, a algunos medios de comunicación. Mi objetivo es intentar ofreceros una visión alternativa a lo que estamos acostumbrados y aprovechar los 15 días que pasaré en tierras del antiguo imperio Otomano para intentar despejar una incógnita basándome en mis propias vivencias, cosa que de salir adelante sería algo así como “Turquía, ¿Europa o Asia?“.
Y es que este país tiene como objetivo incorporarse en un futuro cercano a la Unión Europea, cuestión muy polémica entre los propios miembros de la zona euro, divididos entre partidarios y detractores de admitir a esta nación, de mayoría musulmana, en la lista de paises miembros.
Si todo sale bien la primera semana de Agosto tendréis la oportunidad de juzgar por vosotros mismos la realidad de un país a caballo entre el conservacionismo religioso y las ansias de modernización.
