
Hay momentos en la vida, que, por una razón u otra te sientes bien. Y, generalmente es después de perder la esperanza en algo, cuando crees que no vas a tener suerte, que las cosas no te van a ir bien, es entonces es cuando pasa.
Piensas que si algunas cosas hubieran sucedido antes o después, o simplemente no hubieran sucedido, lo que estás viviendo en estos momentos, de la forma en que lo estás viviendo, quizás nunca habría tenido lugar. Yo no soy de los que creen en los milagros, pero hay veces que la casualidad, casi milimétrica es demasiado perfecta.
Y es esa casualidad la que hace que, aunque llueva, aunque sea de noche, te sientas como en un día soleado.
Hay días en los que no te encuentras a gusto. Intentas buscar una razón pero no la encuentras, pero sabes que está ahí. Tiene que estarlo, porque, sino, no escribirías sobre ello, ni estarías pensando todo el rato en algo abstracto, inexiste, pero que existe.
Es más fácil cuando hay algo en lo que pensar, algún hecho concreto, ya que por lo menos puedes decir “!Hey! Voy a pensar en otra cosa”, pero cuando posiblemente sean pequeñas cosas que nada o todo tienen que ver la una con la otra es distinto, y sólo porque no tiene una razón aparente.
Ya hacía bastante que no escribía, tanto por falta de tiempo como de ganas. El caso es que esta semana también fue rara, bastante rara…por dos razones: la primera me la guardo, la segunda porque un “hijodelagrandísimaputa” atropelló con el coche a una amiga y se dió a la fuga. Afortunadamente para ella (y para nosotros), todo quedó en el susto y 4 puntos, si bien no así la otra chavala a la que atropeyó el sinvergüenza ese.
Ya no se si falta algo más para contribuir a hacer totalmente raro este mes, porque me pasó de todo…xD
Por cierto, ayer conseguí entrar al auditorio a ver la F1 gracias a un amigo, cosa que no me esperaba, la verdad, y luego fui a ver el Madrid- Barça a un bareto. Por lo menos ganó Alonso, porque el Barça muchas alegrías no me dió…
En 4 semanas me acaban de pasar más cosas que en todo un año, no se si será que tengo a los astros en mi contra, si me echaron mal de ojo o si simplemente tengo mala suerte, pero no recuerdo que en un mes me hayan pasado tantas cosas distintas nunca.
Para empezar me operan, cosa que nunca me había pasado y de la que ahora no guardo muy buen recuerdo, si bien ahora algo mejor si que me parece que respiro, tal vez no tanto como esperaba.
Luego me deja la que ahora es mi exnovia de sopetón, de lo que no digo nada porque ya dije bastante en todas las entradas anteriores.
Y, ahora, esa palabra tan de moda en la tele: denuncia. O por lo menos amenaza de denuncia de la mother y la grandmother (Lo digo en inglés porque hoy día todo el mundo lo entiende) de un personaje al que ni miro desde el colegio, pero que supuestamente llevo acosando desde los 5 años. El personaje va y le dice a un amigo mío: “Dile a René que que se ande con ojo que le voy a partir la cara, que me insultó en inglés. ¿Que se pensaba que no sabía inglés?”. Surrealista.
Me imagino que ahora será más comprensible el título de éste post. No tengo ni idea de lo que se le pasará a esta gente por la cabeza, quizás me vieron hablando con alguno de mis amigos y aprovecharon para hacer sus vidas un poquito más interesantes, quién sabe, porque yo desde luego no lo sé.
¿EL lado positivo? Me hace pensar en otras cosas, al igual que la universidad. Pero yo creo que este mundo está cada vez más hecho de lo mismo, de paranoia.
Tenía mal puestos unos enlaces en la sección de apuntes y creo que ya están operativos (Gracias por avisar :D).
¿Acaso conviene, cuando está ya todo dicho, continuar urgando en la herida?
Olvidar cuesta, seguir adelante más.