Hace poco leíamos la noticia de unas declaraciones de Mariano Rajoy en las que decía:

“Un canon indiscriminado penaliza el talento y el Gobierno que yo presida no está por la labor. Yo lo que haré es otra cosa: primar la creatividad y levantar el manto de sospecha digital que se ha extendido sobre todos los ciudadanos. Lo haré porque no quiero que se presuma que los ciudadanos se dedican a la piratería pero, sobre todo, porque no quiero que España evolucione hacia la edad de piedra tecnológica.”

Todo parecía muy bonito, pero hoy un diputado del PP declaraba lo siguiente:

La Justicia en España es lenta. La industria necesita que se pare la vulneración de la propiedad intelectual sin tener que llegar a la judicatura.

Lo que se traduce en que quieren que las gestoras controlen qué páginas podremos visitar los españoles y qué páginas no, al más puro estilo de las repúblicas bananeras y de las dictaduras, sin necesidad de rendir cuentas con nadie, ni con la justicia. ¿Os imagináis a la SGAE controlando censurando internet? Yo, desde luego no. No necesito que nadie me diga qué páginas puedo visitar y cuáles no, porque cada uno es responsable de lo que ve y hace.

Es sorprendente la incultura que demuestran algunos grupos políticos, que en vez de buscar soluciones que no vulneren la libertad de las personas, optan por la censura. Muy triste que algo así siga pasando en pleno siglo XXI en un país democrático….

Fuente | Público