CD de Mac OS X LeopardYa ha pasado bastante tiempo desde que me llegó el portátil que tanto ansiaba: un MacBook de 13’3″ con Mac OS X como sistema operativo, y en contra de lo que pensé en un principio, la experiencia no fue todo lo traumática que cabría esperar.

Decir que un sistema operativo es mejor que otro es cuestión de gustos, ya que siempre existirán los partidarios de uno u otro sistema. Una cosa que hay que reconocer, es que Mac OS X me ha parecido muy sencillo de utilizar, sobretodo si lo comparamos con Linux, (Más concretamente Ubuntu) en el que hay que hacer virguerías para que todo funcione correctamente y para encontrar programas equivalentes (y que funcionen bien) a los que utilizabamos en Windows.

Ni virus, ni spyware, ni nada…

Virus Mac OS XLa ventaja de haber comprado un MacBook es que ya trae el Sistema Operativo (En adelante SO) con todo lo necesario para empezar a trabajar con él, y no hace falta instalar drivers, ni antivirus, ni antispywares, ni correctores de registro ni nada, lo que simplifica en gran medida su uso.

Ésto no significa que sea un SO más seguro en cuanto a arquitectura, sino a que se trata de un SO minoritario en el que no se suelen centrar los hackers, que prefieren hacer ataques lo más dañinos posibles, y como casi todo el mundo utiliza Windows, pues programan los virus para ese SO.

La interfaz gráfica de Mac OS X

Escritorio de Mac OS X

“Haz clic en la imagen para verla en grande”

Lo primero que ves al entrar en Mac OS X es su interfaz gráfica. A diferencia de la interfaz de Windows, nos presenta la barra de tareas en la parte superior de la pantalla, que es donde están los iconos de los programas en ejecuación, así como la información de la conexión Bluetooh, Wifi (Airport), carga de la batería y reloj.

Barra Superior de Mac OS X

“Tengo que limpiar la bandeja de correo…”

En la parte inferior se encuentra el famoso ‘Dock’ de Mac OS X, una barra en la que están los accesos directos a las aplicaciones que queramos. Después de haber probado varias de estas barras para Windows XP y Windows Vista, he de decir que no le llegan ni a la suela de los zapatos al ‘Dock’ de Mac OS X, por varias razones.

  • La primera es que estéticamente es mucho mejor que cualquiera de las que hay para Windows, ya que muestra los iconos en 3 dimensiones, con transparencias y reflejos, dándoles un estilo más ‘fino’ y cuidado.
  • La segunda razón es que resulta más funcional, ya que podemos arrastrar sobre cualquier icono de ella el archivo que queramos abrir y se abrirá con ése programa. Además, para no sobrecargar de elementos la barra, tenemos las pilas (En inglés stacks), que nos permiten ver el contenido de un elemento de la barra (Por ejemplo una carpeta) haciendo un simple clic sobre él.

Dock de Mac OS X

Algo que llama la atención (y mucho), son las animaciones de las ventanas y los efectos 3D de las mismas. Por ejemplo, cuando minimizamos una ventana, ésta se desliza como si fuera el genio de la lámpara hasta su sitio en la barra inferior, y lo mismo ocurre cuando la restauramos.

Hay que reconocer que estos efectos no resultan tan impresionantes como los de Compiz Fusion en Ubuntu, pero seamos sinceros ¿Alguien se dedica a darle vueltas al cubo después de una semana con Ubuntu?. Pues éso, considero que los efectos que trae son los justos y necesarios.