Mañana empiezo por fin la universidad, aunque a mí me habría gustado haberla empezado antes. Más que un comienzo de curso es un cambio radical en mi vida, ya que muchas cosas han cambiado en estos últimos días, y desgraciadamente no para bien, algo que aumenta y la vez empaña las ganas que tenía de empezar. Las empaña porque no voy a estar pensando completamente en lo que debería, las aumenta porque, al menos, me hace pensar en otra cosa.

No se que tal me irá este año, por lo menos los propósitos los tengo, pero tenerlos no vale absolutamente para nada si no vienen acompañados de voluntad, y es eso lo que casi siempre falla.

Espero que este curso termine mejor de lo que empieza, y si pudiera pedir un deseo, sería que si no soy feliz cuando termine el curso, que al menos las aprobara todas…

La única cosa que me hizo reir en el día de hoy es ésta.