
Ya hace algún tiempo que tengo la Wii, pero no fue hasta hace unos días cuando decidí empezar a sacarle provecho de verdad con emuladores, programas para ver películas, etc.
Para hacer ésto, hay que utilizar el llamado Twilight Hack, que permite beneficiarse de un error de programación en el Zelda Twilight Princess para acceder a zonas de memoria de la consola y poder así escribir nuestro código en ellas (Si es que si no se utilizan correctamente los punteros en C… :P) e instalar el Canal Homebrew.
Existe dos maneras distintas de hacerlo, una para los que tienen la consola con chip y otra para los que no. Yo me voy a centrar en la de los que no la tienen con chip, ya que es la que he hecho.
Piratear PS3 es una de las frases que más demandan los visitantes de este blog y de muchos otros, que supieron ver a tiempo el filón de visitas que produciría el intentar posicionar estas palabras en Google teniendo en cuenta el alto grado de “Sonyerismo” que hay en España y el alto índice de piratería.
Los que en su día compraron la PS2 y la piratearon simplemente metiéndole un chip o cambiándole la carcasa y utilizando un “Boot CD“, se pensaron que con la PS3 sería igual de fácil y que podrían tener la PS3 pirata y un “enorme” catálogo de juegos. Nada más lejos de la realidad.
El problema es que a diferencia de la PS2, la PS3 no se puede piratear. Así de simple. Son varias las razones por las que no es posible piratear una PS3: la compleja arquitectura de la consola, la seguridad de la misma, los discos BluRay y su elevado precio, etc.
Por lo visto, lo único que se puede hacer de momento (y mucho tendrán que cambiar las cosas para poder piratearla) es meterle algunas distribuciones de Linux adaptadas a la PS3 (Fedora Core 5, Fedora Core 6, Gentoo y Debian) y beneficiarse de algunas de sus aplicaciones. Sin embargo, no hay ningún tipo de acceso al hardware de la PS3, por lo que no se les puede dar ningún uso ni aprovechar al 100% la potencia del sistema. Además, pese a que el acceso al disco BluRay es total y se pueden grabar copias de seguridad (o backups) de los juegos de PS3, no se les puede dar ningún uso.
Así que, en definitiva, por mucho que fulanito os diga que un primo de un conocido suyo que trabaja en una tienda de informática sabe cómo piratearla, no os lo creáis; no existe ningún exploit ni cargador de ISOS para la PS3. No se puede piratear la PS3.
En un mundo en el que la Nintendo DS lite y la PSP de Sony son los reyes, todavía hay hueco para una humilde portátil llamada GP2X.
Digo “humilde” por que en cuanto a ventas no puede hacerles competencia ni se la hará nunca, sin embargo, ofrece algunas posibilidades que seguramente resultarán atractivas para más de uno.
La consola en si no tiene tanta potencia como las dos anteriores,aunque tampoco se queda muy corta(CPU dual con dos micros a 200 Mhz, 64MB de RAM y 64MB de memoria NAND Flash), está basada en linux y es pro-software libre.
En la mayor parte de los casos quienes la compran la usan para jugar a esos divertidos clásicos como el Mario Bros, el Pac-Man o el Tetris, ya que puede emular diversas consolas antiguas, entre las que destacan la GameBoy Advance, la PlayStation, MAME, la NES además del ScummVM, con lo que resulta perfecta para revivir las aventuras gráficas de LucasArts que tanto disfrutamos hace tiempo.
Mike capps, presidente de Epic, dice que la Wii es “un paso atrás”, pero yo me pregunto hacia dónde es el paso. Yo, en mayor o menor medida estoy de acuerdo con él, y es que la Wii, desde que fue anunciada a bombo y platillo allá por el 2006 (Que alguien me corrija las fechas si me equivoco) en un E3 que no dejó indiferente a nadie y que causó una gran expectación, me ha ido decepcionando poco a poco.
Todo ese hype, esa ‘Revolution‘ que todos esperábamos parece que se ha quedado estancada en forma de mando con sensores de movimiento, y que ahora sólo la ven los más acérrimos defensores de Nintendo.
Y es que aparte del mando con sensores de movimiento ¿Qué nos ofrece Wii? Para dar espadazos agita el mando, para dar raquetazos agita el mando, para correr agita el mando, para meneártela… Me cuesta pensar que Nintendo haya gastado todos los años de desarrollo de la sucesora de GameCube únicamente en diseñar el Wiimote, porque por lo demás, lo que nos ofrece es un hardware desfasado de hace 7 años, un catálogo de juegos que no está a la altura de las espectativas, un mando con sensores y conversiones y más conversiones de juegos de otras consolas, éso es todo lo que ofrece.

Ahora llegará la gente que dirá que tiene los Zelda, Mario, Smash Bros, Metroid y Mario Kart, pero al fin y al cabo es lo mismo que nos ofrecen todas y cada una de las consolas de Nintendo… salvo que con mejores gráficos, pero si salimos de ahí, no hay prácticamente ningún juego que merezca la pena (Zack & Wiki, No More Heroes…).
Otro punto en contra que creo que tienen la mayoría de juegos de la Wii es que pretenden tener unos “controles innovadores” y revolucionarios, pero lo único que consiguen es complicar la experiencia de juego de forma totalmente innecesaria (controlar a Sonic como si fuera un coche, convertir el PES2008 en un juego de pistolas teniendo que apuntar a donde quieres que vaya el balón…).
Tengo varios amigos con Wii’s, y la verdad es que resulta bastante triste que para jugar a algún juego multijugador, después de más de año y pico en el mercado sigamos teniendo que recurrir a la prueba técnica Wii Sports o Wii Play para jugar… y Mario Kart y Smash Bros… bueno… no creo que existan demasiadas diferencias con respecto a generaciones anteriores que justifiquen la compra de estos juegos generación tras generación (únicamente el modo online, pero como sea como el del Mario Strikers…).
Nintendo ha sabido vender una consola a la gente que no está acostumbrada a jugar a consolas, a los “casuals”, que al fin y al cabo es a quien va dirigida, y espero que sea en la siguiente generación cuando verdaderamente se note el avance en la experiencia de juego y la verdadera “revolución”, porque ahora es Nintendo la que tiene la pelota sobre su tejado y que puede conseguir con la sucesora de Wii lo que aún no ha conseguido (ni conseguirá): poner de su parte a los jugadores avanzados.