Corría el año 2004 cuando determinados sucesos cambiaron el rumbo del mundo. Jóvenes científicos del occidente Asturiano se vieron en la necesidad de buscar una fórmula que respondiese a todas las inexplicables noches de depravación, sexo y lujuria que tenían lugar esos tenebrosos días.
Lo que al principio parecía algo imposible, fue materializándose poco a poco durante los días siguientes a la llamada “reunión de la playa”.
Los elegidos fueron el doctor maca y el indefinible Vity. Buscaban la respuesta al por qué de la “zorroputez” femenina.
Como digo, no terminó demasiado tiempo en aparecer una versión prematura de la fórmula:

Los zorroputondios (zp), son la unidad de medida de la zorroputez, y supuestamente sería directamente a los cuernos(c) puestos por la susodicha elevado al cuadrado. Todo parecía correcto, hasta que se descubrieron nuevos elementos que hacían variar el grado de zorroputez de una forma alarmante, eso era, evidentemente la estatura, por lo que se incluyó en la fórmula y, tras un consenso absoluto entre los miembros del consejo, se le puso el nombre de “Ley de la zorroputez Universal” o, en honor a uno de sus descubridores, “Ley del Vity”. La fórmula resultante fue la siguiente:

Bastaba con añadirle la primera fórmula el factor estatura(e), siendo éste inversamente proporcional a la zorroputez (A menor estatura, mayor grado de zorroputez).
Según palabras textuales de uno de los descubridores: ” Todavía no se ha encontrado una relación clara con la mentalidad de quien le tira los tejos, pero se puede trabajar en ello.
La edad también es un factor fundamental en el que se está trabajando. Desde la llamada “Degeneración del 88?, cuanto más jóvenes son más cantidad de zorroputez concentrada poseen. Posiblemente ésta sea la nueva incorporación a la fórmula.”
A medida que vayamos conociendo nuevos indicios de zorroputez, los iremos comentando en este mismo sitio.