
No podía pasar por alto el partido de ayer de España contra Italia, que casi me deshidrata por completo. Al menos no llegó hasta el extremo de la madre de Casillas, que se desmayó antes de los penaltis.
Como decían en la tele, ya era hora de que nos tocase la lotería en unos penaltis. Esperemos que contra Rusia no nos haga falta sufrir tanto (gracias, al árbitro, incluído), que, total, ya les endosamos un 4-1 hace dos semanas ¿no?.