iPhone e iPod, esos dos aparatejos tan de moda hoy en día entre los jóvenes y no tan jóvenes, esconden una pequeña gran limitación a la hora de utilizarlos para una tarea tan común como puede ser ver un simple vídeo o película, complicando mucho la misma y convirtiéndola en algo prácticamente imposible para alguien con un conocimiento medio bajo de informática.
Dicha complicación se debe al número bastante limitado de formatos que soporta iTunes (MP3, AIFF, WAV, MPEG-4, AAC, Apple Lossless, MOV, MPEG-4 Part 14, M4V, MPG y M4R), entre los que no se incluye el formato más utilizado para películas y series bajadas de internet: el AVI.
Pero que no cunda el pánico, ya que existen programas gratuitos que nos permiten convertir nuestras películas y vídeos al formato de iTunes.
En Windows, existe un programa gratuito llamado ABC 3GP/MP4 Converter que nos permite convertir cualquier archivo de vídeo al formato propio de los dispositivos móviles: MP4, que también es compatible con iPod y iPhone. Los formatos que acepta el programa son DivX, XviD, MOV, rm, rmvb, mkv, MPEG, VOB, DVD, WMV, AVI, AVS, ASF y H264, por lo que no deberíamos tener ningún problema en convertir nuestros vídeos para el iPod e iPhone.
Los usuarios de Macintosh (Mac, para los amigos) tenemos dos opciones para realizar esta tarea. La primera se llama Quicktime, que nos permite exportar un vídeo en diversos formatos compatibles con iTunes (M4v, mp4, etc). No es una mala opción, aunque sí lenta.
La otra opción se llama iSquint y es gratuita. Es la que yo utilizo siempre y ofrece una buena relación calidad/rapidez; además, es bastante ligera y permite convertir múltiples archivos simultáneamente.
La elección es vuestra. Utilizadlos con moderación ![]()
Mucho se ha hablado estos días sobre el esfuerzo que está poniendo el gobierno chino en materia de seguridad para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, pero ésta se ha puesto en duda tras la grabación de la ceremonia inaugural de la apertura de los juegos. ¿Habrá sido un descuido por parte de las autoridades o simplemente se trata de “publicidad viral”? Yo apostaría por lo segundo.
Eso sí, hay que reconocer que la ceremonia inaugural de los juegos olímpicos está muy bien (y eso que al final Steven Spielberg no ha tenido nada que ver) ![]()