Los amantes de lo absurdo están de enhorabuena. Estos días se lleva viendo en la tele uno de esos anuncios que no tiene ningún sentido, que pretende… no se muy bien lo que pretende, pero resulta gracioso porque a mí me recuerda a “La hora chanante”. Además, la música de La historia interminable le da un toque más absurdo todavía. Sin duda, una buena forma de dar a conocer el Renault Megane GT, ya que de otra forma no me habría fijado ni en que coche era.

Nieve, curvas imposibles y una obra sin razón
Jabones, una vaca sorda y carteles sin comprensión
Un superhéroe herido, rocas en reproducción
Ciclistas que distraigan,
Y Richard Clayderman en su piano sin contol
Y una maratón, oooh…