Me he quedado a cuadros tras leer un artículo de un “supuesto” periodista llamado Enrique de Diego, al que titula “Videojuegos: una industria de y para psicópatas que debemos boicotear“. En él se realiza una dura crítica a la industria del videojuego en general y a algunos juegos en particular, una crítica, en mi opinión realizada desde la más absoluta desinformación y de la cuál voy a dar mi punto de vista, que me imagino será el mismo que el de cualquier persona con dos dedos de frente y una pizca de conocimiento.

 

GTA

Yo debo de ser uno de esos psicópatas, ya que llevo jugando a videojuegos desde que tengo 6 años, y sobra decir que ni he matado a nadie ni me considero un psicópata. No me voy a ofender por lo que el señor Diego dice en su artículo, ya que desde que los videojuegos existen, se han dado numeros casos en que se los tacha de “invento maligno” o de “un producto para psicópatas”, y en cada uno de esos casos, el denunciante se desacredita a sí mismo con sus propias palabras, demostrando una total ignorancia del tema.

El consumo de videojuegos en España alcanzó la cifra de 863 millones de euros el año pasado, por delante de otros sectores como el cine, el vídeo o la música. Es esa industria la que quiere boicotear el señor Diego. Una industria en alza desde hace ya bastantes años, y que posiblemente se situe a la cabeza del entretenimiento en nuestro país.

16+En el citado artículo, el autor describe juegos como “Canis Canem Edit”(aDeSe 16+), “Vice City Stories”(aDeSe 18+) o “Liberty City Stories”(aDeSe 18+) de juegos para adolescentes. ¿Que qué es eso de aDeSe? Pues es una calificación obligatoría para todo tipo de software dedicado al entretenimiento que califica los juegos como aptos para una u otra edad dependiendo de sus contenidos, por lo que si se quiere calificar un juego de “juego para adolescentes” cuando en realidad es para mayores de 18 años, será problema de la persona que le permita a ese adolescente comprarlo, sea padre, madre, tutor, tío o abuelo. Resulta cínico echar la culpa a la industría cuando lo que en realidad lo que falta es el sentido común.

18+Como dice el señor Diego, puede que algún dia salga a la venta un juego sobre el campo de concentración de Auschwitz que consista en matar judíos, y si ese día llega, estoy seguro de que llevará el sello de “18+” y sí algún padre se lo compra a sus hijos menores de edad será bajo su propia responsabilidad.

Termino citando al autor cuando dice “Asumamos los padres nuestra responsabilidad. Hablemos con otros padres para que no se compren videojuegos de ultraviolencia y sadismo. . Como dije antes, cada cuál se desacredita a sí mismo.