Poco a poco y sin darnos cuenta nuestros blogs van creciendo. Hace apenas un año estuve a punto de abandonarlo porque estaba empezando a dejar de resultarme gratificante lo que hacĂa, porque entre otras cosas, las visitas no hacĂan mĂĄs que disminuir. Un año despuĂ©s, ocurre todo lo contrario: las visitas suben y yo quiero escribir, pero no puedo porque tengo que dedicar tiempo a otras cosas.
Entre antes de ayer y ayer si habĂ©is intentado entrar en el blog, probablemente no hayĂĄis podido, y es que desde mi querido hosting decidieron suspenderme el blog sin ningĂșn aviso previo debido a una alta carga de CPU y la Ășnica posibilidad que me ofertaban era mudarme a un servidor dedicado. Tras barajar los pros y los contras de cambiarme o llorarles un poco, me decantĂ© por la segunda opciĂłn pese a haberse inclinado la balanza del lado del servidor dedicado. ÂżLa razĂłn? Actualmente estoy pagando 70$ al año por mi hosting, y de cambiarme pagarĂa casi lo mismo mensualmente.
Batallar con el hosting ha sido bastante duro, tanto porque tuve que hacerlo en inglĂ©s (el servidor estĂĄ en EE.UU) y los tĂ©cnicos del departamento de seguridad y suspensiones trabajaban a partir de las 09:00 (lo que quiere decir tocaba estar toda la mañana offline). AdemĂĄs, permitir acceder al servidor una Ășnica IP para realizar optimizaciones y mantenimiento no es demasiado Ăștil cuando tu ISP te proporciona IP dinĂĄmica.
Me he visto obligado a desactivar o âposponerâ algunas caracterĂsticas del blog para disminuir el consumo y para que no existan problemas de compatibilidad con plugins de cachĂ©. Supongo que no se puede tener todo, pero realmente son unas limitaciones pequeñas que mĂĄs adelante podrĂ© volver a implementar sin problemas.
Tarde o temprano habrĂĄ que irse a un servidor dedicado, pero hay que pensar si el mayor gasto vendrĂa acompañado de unas caracterĂsticas, servicios y contenidos notablemente mejores y acordes al nuevo sobreprecio, algo que no creo que fuese a suceder. Pido disculpas por los posibles nuevos cortes, pero hay que ir con pies de plomo.