Bloquea anuncios utilizando una Raspberry PI

pi-hole-admin

Páginas web sin publicidad. Sin bloqueadores de anuncios.

Cada vez es mayor el número de páginas que nos obligan a desactivar los bloqueadores de anuncios para acceder a sus contenidos. En cierta medida es comprensible puesto que no deja de ser una manera de obtener ingresos, pero cuando esta publicidad se convierte en abusiva y resulta imposible identificar el contenido entre toda ella, nuestros derechos como usuarios están siendo vulnerados y eso nos da derecho a actuar.

La solución que yo propongo se llama Pi-Hole y es bastante efectiva, aunque no infalible. Para ella se necesita disponer de una Raspberry PI con Raspbian, en el que instalaremos Pi-Hole. Esta aplicación instalará un servidor en la Raspberry, que actuará como DNS y filtrará todo el tráfico de nuestra red, bloqueando los dominios de servidores de anuncios sin necesidad de ninguna configuración en ninguno de nuestros dispositivos.

La instalación es realmente sencilla. Basta con connectarnos por ssh a la Raspberry Pi e instalar Pi-Hole con un simple comando:

curl -L https://install.pi-hole.net | bash

Durante la instalación podremos elegir qué DNS queremos utilizar: Google, OpenDNS… entre otras cosas muy sencillas. Una vez terminado, solamente deberemos establecer la IP de la Raspberry PI como DNS en nuestro router o nuestros dispositivos et voilá, todo listo.

Una vez instalado y configurado, podremos acceder a su panel de administración en la IP de la Raspberry /admin para añadir o eliminar manualmente dominios, comprobar las estadísticas, etc.

Más información sobre Pi-Hole | Página oficial de Pi-Hole

Página de instalación de Raspbian | Página oficial de Raspberry PI

Recapitulando

dinosaurio

Empecé bocabit.com hace ya 10 años, casi por casualidad y sin ningún objetivo claro más que el de escribir sobre lo que me apeteciese y que cuatro gatos me leyesen. A base de post chorras y otros algo más currados, el blog fue creciendo e incluso cambió varias veces de dominio cuando un diario asturiano se puso en contacto conmigo para colaborar con ellos.

Por aquel entonces, los blogs empezaban a estar de moda y poco a poco nos íbamos dando cuenta de que todo aquello se podía monetizar a base de posts patrocinados, enlaces y sobre todo Adsense. Que había empresas a las que les interesaba proporcionar visibilidad a sus productos y te los dejaba probar… ¡Gratis! Era emocionante no saber qué iba a ser lo próximo, mirar cada poco las visitas, refrescar la página y ver que había un nuevo comentario… Hasta que llegó Google.

Cuando Google empezó a toquetear sus algoritmos de búsqueda nos bajó a muchos los pies a la tierra. De golpe. Luego se pusieron de moda las redes sociales y nos remataron. Se convirtieron en el centro neurálgico de la conversación y dieron la estocada definitiva a los ya por entonces escasos comentarios.

Este blog, después de tantos años, fue convirtiéndose en un dinosaurio mastodóntico, dependiente de muchos plugins, con una base de datos enorme, muchos comentarios, contenido bueno, feo y regular. La sensación de no controlarlo lo convirtió en un lastre en el que resultaba difícil escribir más que en un motivo de orgullo.

Así que decidí matar al dinosaurio y empezar de cero. Bueno, en realidad sigue estando disponible, aunque para ahorrarme quebraderos de cabeza lo he convertido en contenido estático, lo he disecado.

¿Y para qué?. – Os preguntaréis.

Quiero sencillez, reducir el blog a la mínima expresión. Que vuelva a convertirse en la afición que un día fue y volver a sentirlo como mío, lejos del ruido de las redes sociales. Me niego a escribir parrafadas en Facebook que más temprano que tarde quedarán en el olvido o tweets carentes de contenido para expresar mis opiniones. No, un blog permite hacer todo eso mucho mejor.

No puedo prometer que vaya a escribir con mucha frecuencia, ni tampoco que lo vaya a hacer de temas interesantes, pero al menos sí que lo intentaré. Veremos en qué acaba la cosa, o mejor dicho, cómo empieza.